jueves, 4 de diciembre de 2014

14. LA EDUCACIÓN COMO TRATAMIENTO TRASCENDENTE

Para nosotros, en tanto seres humanos, vivir es ejercer nuestro designio trascendente y educarnos es ejercitarnos para tal ejercicio en el laboratorio mismo del entorno naturosocial que nos ofrece todo, desde lo más sencillo y accesible hasta lo más complejo, remoto o enigmático, para descifrarlo, interpretarlo y recrearlo gratificante y edificativamente. Esa constante y cuidadosa ejercitación es el proceso por excelencia que permite el paulatino y armónico desarrollo de las potencialidades de cada ser humano el que, incuestionablemente, es único e irrepetible, no obstante que este tratamiento formativo es necesariamente colectivo, dada la gregaria naturaleza humana, mas por ningún motivo, pretexto o interés debería ser desvirtuado convirtiéndolo en un simple y mecánico procesamiento en serie como si el ser humano fuese un recurso mercantil más y no el PRODIGIO INTELIGENTEMENTE DIVERSO que incuestionablemente es.
El verdadero tratamiento educativo al atender la diversidad está garantizando la igualdad de condiciones y oportunidades para todos, sin excepciones ni exclusiones.
Insistimos en que la Natura ya ha cumplido con hominizarnos sin embargo a la sociedad aún le queda pendiente la responsabilidad de humanizarse al resistirse sistemáticamente a asumir con madurez su inherente e ineludible rol de administrar a todo ser humano el tratamiento espiritual formativo, que por sagrado designio le corresponde, de desarrollarse para trascender su propio soporte biológico a la vez que ir trascendiendo el mundo que le rodea del cual está llamado a ser el virtuoso protagonista.
La Educación como tratamiento trascendente tiene tres misiones:
El Educere(o desarrollo del ser), su rol es eminentemente mayéutico(propiciador, facilitador) pues se encarga de coadyuvar en el despliegue y modelamiento de las actitudes, es decir, de desarrollar y acendrar los sentimientos y equilibrar las emociones. El educere al desplegar nuestras innatas bondades e inhibir nuestras malicias forma en nosotros tres modalidades de actitud: Vivenciales(autoestima, autovalimiento y autorrealización); Convivenciales(estimativa, solidaridad y tolerancia con nuestros semejantes); Intervivenciales(valoración, respeto y protección de todas las entidades del Universo). El ámbito humano del educere es fundamentalmente afectivo, emotivo y recreativo..
El Educare(o construcción del saber), su rol es eminentemente hermenéutico(interpretativo) pues trata de descifrar, comprender y recrear  este complejísimo código que es el Universo en el que cada una de sus innumerables y diversas entidades constituye un signo cuya decodificación va sirviendo de insumo en la construcción del pensamiento. El ámbito humano del educare es cognitivo, emotivo e inventivo.
El Agere(o preparación del hacer), su rol es eminentemente teleológico(objetivos, ideales, finalidad) pues su propósito es la verificación de teorías, planes o proyectos que dan trascendencia a las acciones humanas. El agere lo recrea y realiza, verificándolo, todo. El ámbito humano del agere es fundamentalmente factivo y creativo. Claro está que educere, educare y agere son complementarios y juntos hacen del humanno un ser trascendente.

jueves, 20 de noviembre de 2014

D. LA EDUCACIÓN COMO EJERCICIO DE REALIZACIÓN TRASCENDENTE
El ser humano por su poderosa dimensión factiva es un agente(haciente) por excelencia. Es un hacedor. Lo que haga dará fe, necesariamente, de lo que es.
A nuestro consciente y edificante obrar llamamos trabajo. La Educación dignifica el trabajo y éste honra al ser humano liberándolo y haciéndole trascendente.
¿El trabajo es carga, molestia, pena o castigo? Rotundamente no. Juzgarlo así es fatal. El trabajo es el sagrado derecho que tenemos los humanos  a ser útiles y trascendentes. Y somos útiles y trascendentes por nuestras buenas y fructíferas acciones. Nuestras acciones son buenas y fructíferas cuando por la Educación nos convertimos en virtuosos realizadores del sagrado rol que como humanos nos toca desempeñar. Si somos virtuosos nos haremos indispensables pues todo trabajo debe siempre valer más que cualquier pago y no al revés y, así, seremos siempre demanda. Todos somos capaces de ser indispensables en algo.
¿Cómo nos hacemos virtuosos? Partamos del hecho indiscutible de que nada está humanamente solucionado, que nada está humanamente satisfecho. Primero determinemos qué es lo que más nos gustaría hacer(vocación) como parte de la solución o satisfacción de algo o de alguien(servicio) y entonces echemos a andar nuestras bondades y despleguemos nuestras potencialidades asumiendo así el rol protagónico que nos ha sido encomendado en este constante interactuar con el entorno naturosocial.
Sin desdeñar los métodos científicos oficiales existen estrategias prácticas muy eficaces de las que podemos valernos en el complejo camino de búsqueda de nuestra realización. He aquí algunas:
La Heurística que despierta nuestra curiosidad y nos ayuda en el persistente descubrir y redescubrir de nosotros mismos y del mundo que nos rodea; La Inventiva que inspira e incita a nuestra imaginación a recrearnos y reinventarnos incesantemente y recrearlo y renovarlo todo de la mano con el tiempo; la Serendipia que en el intrincado laberinto de la investigación hace que la necesidad coincida con la oportunidad;
 la Resiliencia que repara nuestro ánimo y nos colma de optimismo para levantarnos de nuestras caídas y aprender de nuestros errores. Más adelante desarrollaremos y explicaremos ampliamente estos procedimientos.
Todos los humanos tenemos todo para convivir bien sin dañar nada ni perjudicar a nadie, y seríamos felices si concienzuda y voluntariamente cada uno aportara en la medida de sus posibilidades y recibiera según sus necesidades.
El virtuosismo humano, en armoniosa comunión con la generosa Natura, lo tiene todo para el bien de todos, empero para ejercer ese virtuosismo necesitamos educarnos genuinamente y así realizarnos por fin humanamente.
Sólo realizando nuestro promisor designio humano habremos trascendido para alcanzar a trascenderlo todo. Nos hace falta una Educación espiritual y materialmente productiva.

sábado, 15 de noviembre de 2014

13. LA EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA

        A. LA EDUCACIÓN COMO EJERCICIO DE LA BONDAD
La Educación es el único proyecto de auténtica vida, es decir, de humana convivencia con nuestros semejantes y de sana intervivencia con las demás entidades de la Natura. Es el cuidadoso cultivo de nuestros buenos sentimientos.
La Educación es esa energía que nos anima, que ilumina y orienta nuestros pasos por la senda del bien propio y ajeno.
Es la mística que humaniza cada una de nuestras actitudes, el evangelio que le imprime bondad a cada una de nuestras acciones preservándonos y alejándonos de toda malicia. En toda sociedad, irrefutablemente, el grado de corrupción es inversamente proporcional a la calidad de educación.
La Educación, por tanto, promueve, facilita y garantiza el libre y pleno ejercicio de nuestra bondad e inhibe todas nuestras inclinaciones y tentaciones inhumanas.
La Educación como prerrogativa humana se sustenta en la esmerada formación y trascendente encauzamiento de nuestra afectividad, columna vertebral de nuestra Condición Humana.
Démosle al niño amor y le habremos infundido ánimo, seguridad y confianza a la vez que habremos avivado su generosidad, su creatividad y su poder de realización haciéndole capaz de avanzar y elevarse superando toda limitación y dificultad, todo reto y obstáculo hasta consolidar y hacer trascender su valía.
La valía humana no sólo se juzga por la cantidad de saber sino fundamentalmente por la calidad de ser y hacer. Nuestra valía está dada por el riguroso balance de cada una de nuestras actitudes y acciones.
En conclusión educarnos es ejercitarnos humanamente para ejercer plenamente la felicidad de vivir y convivir amándonos, respetándonos, valorándonos y trascendiendo.

B. LA EDUCACIÓN COMO EJERCICIO DEL PENSAMIENTO
Los humanos estamos dotados de dos clases de inteligencia: Una receptiva o pasiva y la otra creativa, productiva o trascendente. La primera nos sirve para capturar, almacenar y transmitir, sin modificar, toda información proveniente del mundo exterior. La segunda nos permite cuestionar, auscultar o analizar conocimientos, entidades, hechos o fenómenos para recrearlos constantemente. La primera es superficial y estática, la segunda profunda y dialéctica en la convicción de que nada en el Universo es cosa acabada, que todo es perfectible y que toda verdad es sólo una versión de la realidad que a su vez es permanentemente cambiante.
La inteligencia receptiva se atiene a la instrucción y se conforma con el uso de la memoria; la inteligencia creativa se vale de la investigación y emplea todos los niveles del conocimiento y desde sus iniciales supuestos va rigurosamente contrastándolo todo con la realidad. Claro está que entre estos dos tipos de inteligencia hay matices.
El solo ejercicio de la inteligencia receptiva, por ser muy elemental, es fácil y cómodo y por eso es el más común pero nos limita haciéndonos superficiales, conformistas, pasivos, inertes, dependientes, alienados. El ejercicio de la inteligencia creativa, por ser más complejo y trabajoso, constituye un reto, sin embargo, afianzado en nuestras virtudes, nos hace emprendedores, audaces, libres, protagonistas en la incansable búsqueda de nuevas luces y nuevos caminos hacia nuestra definitiva humanización.
 La inteligencia receptiva es el acceso al pensamiento ajeno, al conocimiento estático. La inteligencia creativa es el ejercicio del pensamiento propio, del conocimiento dialéctico, en el que todo conocimiento o pensamiento ajeno no es más que un insumo.
Todos estamos en la capacidad de desarrollar nuestra inteligencia creativa o productiva sólo hay que motivarla, cultivarla, ejercitarla y ejercerla.
No olvidemos que todo lo existente es un laboratorio completo para el desarrollo de nuestra inteligencia creativa.
El conocimiento es sólo un insumo del pensamiento y éste un factor de realización.
Hagamos cuanto pensamos y valdremos en tanto hagamos.

C.LA EDUCACIÓN COMO EJERCICIO DE LA VALÍA HUMANA
El valor humano es espiritual, no material. Lo material es solo el soporte temporal de nuestra esencia trascendente. El humano vale fundamentalmente por ser y por hacer, no necesariamente por sólo saber, menos por tener. Por consiguiente el ser y el hacer se juzgan axiológicamente. El tener, poder vano, es humanamente intrascendente.El poder económico sin valía humana lo pervierte todo.
Más valemos cuanto más nos humanizamos y más nos humanizamos cuanto mejor nos eduquemos pues educarnos es valorizarnos espiritualmente. Es condición para que nuestro ser y consecuente hacer alcancen valía, lograr el desarrollo y desempeño armónicos de las cinco Dimensiones de la Condición Humana: Sanos sentimientos/ equilibradas emociones /claros pensamientos /creatividad virtuosa/generosa factividad. Esta maravillosa sinergia se puede lograr solamente con una educación trascendente que, a su vez, es condición del logro de la entelequia humama.
La carencia de una educación genuina viene dejando en la humanidad un cada vez más grande y peligroso vacío espiritual que ingenua o perversamente se pretende cubrir con tenencias materiales que no hacen más que desnaturalizar, desvirtuar, distorsionar, pervertir y destruir la urdimbre del espiritual designio humano.


  


 

domingo, 1 de junio de 2014

12. EDUCACIÓN Y SOCIEDAD

Siendo el humano un ser gregario es la sociedad la que por inercia forma o deforma al hombre y es la EDUCACIÓN el único móvil seguro capaz de romper esa inercia y sus latentes tendencias riesgozas y conducir a todos los humanos conveniente y dignamente.
Es menester recordar que la sociedad tiene dos instancias para cautelar el comportamiento humano: La primera y principal es la EDUCACIÓN que es preventiva y la segunda, complementaria, la JUSTICIA que es correctiva. Si la educación, que cuida, forma y encamina bien, se da en toda su magnitud le deja poco qué hacer a la justicia, mas si una mala educación, que descuida, deforma y extravía, impera entonces la sociedad se descompone y pierde el rumbo con la consecuente violencia e inseguridad social en la que todos perdemos.
Los sistemas instruccionales caducos que aún predominan en las sociedades contemporáneas, humanamente decadentes, con su perversa teoría de "la inteligencia emocional" han exacerbado tanto el individualismo a tal punto que el hombre de hoy ve en cada uno de los demás un competidor, un enemigo con el que debe disputar a muerte un lugar en este sucio mercado en el que el ser humano es un objeto mercantil más.
En esta guerra cada vez más encarnizada, más inmunda perdemos todos y al final irremediablemente lo perderemos todo.
La única, factible, pacífica, urgente y definitiva solución es la educación, empero una educación genuinamente humana.
En humana comunión de padres, docentes y mujeres y hombres de buena fe instauremos la Educación Trascendente como derecho universal de las nuevas generaciones cual vacuna eficaz que destierre, de raíz y para siempre, el abandono, la mediocridad, la corrupción, el pandillaje y la delincuencia y, a su vez, la justicia con firmeza cumpla su cometido ya sea por regeneración o por extinción generacional vegetativa si se da el caso.
Hagamos que la educación con amor nos forme y encamine y que la justicia por amor nos reforme o controle, no queda otra alternativa. La violencia social y la inseguridad ciudadana ya son invivibles y tienden indiscutiblemente a empeorar. Reaccionemos por piedad antes que sea demasiado tarde.
La mejor política, la única doctrina humana es la educación, los demás saberes y quehaceres son muy importantes pero el verdadero valor de éstos depende necesariamente de la educación.
Eduquemos cada sueño, cada impulso, cada actitud y habremos humanizado el mundo con el consecuente bienestar de todos y de todo.  Regeneremos la humanidad.
Convenzámonos, de una vez por todas, que algunas doctrinas filosóficas, religiosas y políticas tienen, cada cual, valores muy rescatables que ofrecer para la construcción de una digna convivencia humana mas sin verdadera educación el comportamiento de la mayoría de sus seguidores es francamente deplorable.
¿Tenemos la suficiente voluntad para velar por que la educación forme humanos o seguiremos dejando que la sociedad continúe  produciendo irresponsablemente bestialidad? La respuesta la tenemos, ineludiblemente, cada uno de nosotros.

lunes, 10 de febrero de 2014

11. DESIGNIO HUMANO Y EDUCACIÓN


Ya hemos dicho que la educación motiva, promueve y orienta la realización perfectible del designio (diseño somatoespiritual) humano.
La educación no es un libreto de marionetas, rígido ni hecho para imponer un adiestramiento en serie, sino, todo lo contrario, viene a ser un conjunto organizado de pautas fundamentales con la suficiente libertad para que cada ser humano creativamente sea el virtuoso protagonista de su propia historia llena de acciones de amor, de afanes y de sueños para propiciar una sana y constructiva intervivencia; tal es el designio humano hecho a la medida del único ser natural trascendente de esta parte del Universo.
El humano es un ser eminente, constante y totalmente educable.
La educación, única arca espiritual de salvación del hombre y, por  consiguiente, de la Vida y la Natura, garantiza el verdadero desarrollo humano  y su trascendente realización en cumplimiento de un  sagrado designio de asumir responsablemente el ejercicio pleno de su humanidad de bien en sus distintas dimensiones: afectiva, emotiva, cognoscitiva, creativa y factiva.
La educación es esa energía espiritual(educare/educere) que empodera al hombre de la voluntad todopoderosa de ejercer su humanidad, desplegando  su bondad y adquiriendo sabiduría, para la preconcepción y puesta en escena de una edificativa y gratificante intervivencia con todas las demás entidades naturosociales.
La Natura, maravilloso, pródigo e inmenso escenario, ha diseñado al humano como un ser dotado de sensibilidad,  creatividad, discernimiento y realización  y le ha encomendado el rol protagónico de esta grandiosa y trascendente obra teatral, la vida, cuya pauta es libre él de recrearla con su inmensa bondad e infinita sabiduría para eternizarla y así trascender.


Aquí quiero dar fe de que la educación nos permite el ejercicio pleno de la bondad (autoestima / estima) la que es probadamente capaz de motivar y desarrollar nuestras virtudes así como de prevenir, curar o reorientar todos los males del hombre: corporales y espirituales; personales, familiares y sociales.  

viernes, 24 de enero de 2014

10. EL VALOR HUMANO Y EL PRECIO DE LAS COSAS

Todos los humanos somos seres muy valiosos por estar dotados de prodigiosas potencialidades las que nos hacen dueños de una elevada actitud de bien y de sabiduría lo cual nos permite tener al alcance de nuestras manos un mundo maravilloso lleno de cosas preciosas para así poder convivir honrada, digna y pacíficamente(humanamente).
Tú, él, ella, yo, todos valemos mucho y por igual, pues todos tenemos un corazón muy pródigo en amor infinito y desinteresado que nos premune de tanta bondad que todas las cosas del mundo juntas jamás podrán valer como vale un solo ser humano. Todo esto sumado a una poderosa e inagotable creatividad hacen que constantemente podamos recrear el mundo sin perjudicar a nadie ni dañar nada.
El amor autotélico que anima toda actitud humana tiene dos subdimensiones: El amor que nos tenemos a nosotros mismos (autoestima) y el amor que debemos a las demás entidades del entorno naturosocial (estima). Ése amor autotélico (que es un fin en sí mismo) es el que nos eleva espiritualmente por sobre todas las demás entidades asumiendo así, como seres humanos, la responsabilidad protagónica de todo lo existente.
Mas si este amor se resiente, se debilita, se contamina, se envilece entonces el pobre hombre se vuelve capaz de rebajarse a la condición del ser más vulgar, la fiera más sanguinaria, la escoria más vil y nociva. Sin amor es imposible valer, para nosotros mismos y para los demás, como humanos.
Llenémosle al niño de amor y le habremos proveído, de por vida, de la energía suficiente para remontar el camino más escabroso, largo y empinado, a la vez que le habremos inmunizado ante todos los males del alma.
El humano colmado de amor se hace el ser más humilde y más fuerte a la vez.
Con la energía que nos da el amor son bienvenidos: Los errores que nos traen capacidad de enmienda, los sufrimientos que nos ayudan a ser fuertes, las dificultades que nos traen afán de superación, los problemas que invitan a nuestra imaginación o retan a nuestro raciocinio a resolverlos, los enigmas que nos provocan el descubrirlos.
Por amor nos servimos de todos los recursos existentes para el logro del bien de todos, sin apropiarnos avaramente de nada ni de adueñarnos egoístamente de nadie.

Por amor siempre haremos cosas trascendentes,  sin amor las haremos ordinarias, mientras que por odio sólo haremos cosas mezquinas, ruines o crueles.


El amor autotélico nos libera de nuestros propios “demonios”, de los ajenos y de sus vanidades haciéndonos seres espiritualmente valiosos  colocándonos a cada uno por muy encima del precio de todas las riquezas materiales juntas del mundo. He aquí que la afectividad es la dimensión humana por excelencia y de ella depende mucho nuestra educabilidad y educatividad y, en consecuencia, nuestra dignidad y hombría de bien.

Cuando los humanos asumamos, firme e indubitablemente, que tenemos valor y no un precio como las cosas y que, por consiguiente, somos, todos, un fin y no un simple aunque útil medio como es el caso de aquellas, entonces recién nos habremos realmente liberado por fin de ser cada cual un objeto más de este salvaje mercado terrenal en el que se compra conciencias y hasta se vende vidas.

Esta liberación es sólo posible con una educación verdadera, con una educación trascendente.

Muy triste es constatar a cada paso que muchas personas, y con mayor frecuencia las más instruidas, hayan endosado su valor al dinero y que cuiden demasiado de su apariencia y poco o nada de su dignidad.

¡Ésa es la peor pobreza, la pobreza espiritual! 

viernes, 3 de enero de 2014

9. EDUCACIÓN, ACTITUD Y APTITUD

El hombre para realizarse y trascender como ser HUMANO deberá, indefectiblemente, desarrollar la urdimbre de sus actitudes y la trama de sus aptitudes en el telar de la educación.
En tal sentido el auténtico desarrollo humano se debe dar sobre sus dos sustentos imprescindibles: Desarrollo de actitudes y construcción de aptitudes. Lo demás es mera instrucción memorística receptiva, circunstancialmente necesaria pero no fundamental.

EDUCACIÓN DE LAS ACTITUDES
Nuestra actitud es nuestra manera de ser o actuar en determinada situación, circunstancia o contingencia que nos toque vivir, resolver o afrontar. Es la manifiesta disposición de nuestro ánimo en las interacciones con el entorno naturosocial.
Educarnos es, fundamentalmente, formar nuestra actitud de bien la que nos motiva y predispone a obrar humanamente, sin perjudicarnos y sin dañar a nadie ni a nada.
En la sociedad humana, en todo ámbito y momento, cualquiera que sea nuestro rol, las actitudes están orientadas por valores y regidas por normas de sana convivencia.
La vida humana es la perfectible formalización de humanas actitudes. De esta formalización se encarga la educación y de su estricta observancia se encarga, en última instancia, la justicia.
La educación orienta, la justicia rige; la primera es preventiva, la segunda correctiva. La educación nos forma, siempre, con amor; la justicia nos reforma, en todos los casos, por amor pero con rectitud.
La educación para ser tal no debe dejar opción alguna a la malicia destructora de toda virtud humana. Ni la justicia debe dar ventaja ninguna a la impunidad tarde o temprano contraproducente.
El merecido premio y el debido castigo  son las dos caras de la medalla del bien y se otorgan por justicia y con justeza. Los excesos, los defectos y los inoportunismos en premios y castigos son totalmente contraproducentes.
Cuanto más concienzuda sea la educación menos frecuentes y relevantes se harán los castigos, con lo que el premio pasará a ser la regla general y constante y el castigo la mínima y rara excepción que sólo la confirma.  
En las sociedades en las que ingenua y totalmente se ha abolido la debida punición para los casos de vulneración de los límites del comportamiento infantil y juvenil el resultado es la descomposición social evidenciada en la generalizada y vertiginosa corrupción y delincuencia.

EDUCACIÓN PARA LA VIVENCIA Y CONVIVENCIA
Nos educamos, motivando y orientando nuestras actitudes, para el logro de una sana vivencia y humana convivencia.
EDUCACIÓN PARA LA SANA VIVENCIA
Siendo el humano una complejidad somatoespiritual y el recién nacido la criatura más inerme y desvalida en anbos aspectos, biológico y sicológico, se hace crucial, desde un inicio, el prodigarle constantemente calor espiritual, protección y atención en todas sus necesidades vitales.
En atención a la importancia de un debido tratamiento integral de la emergencia somatoespiritual humana es que proponemos la refundación de las verdaderas ciencias de la educación para que en sinergia atiendan los requerimientos de la delicada entelequia inicial humana cuyas materias educativas se circunscriben en el rubro de Educación para la Alimentación y la Salud y que se deben planificar y ejecutar con la finalidad de formar sanos hábitos de consumo.
EDUCACIÓN PARA LA HUMANA CONVIVENCIA
Siendo el humano un ser AFECTIVO por excelencia es imprescindible para garantizar su humana convivencia una Educación de los Afectos y las Emociones pues si el hombre no se ama no es digno y si no ama a los demás no es humano. Educarse es formarse para la dignificación de sí mismo y para honrar todo cuanto hace.
La educación verdadera alienta y perfecciona todas las virtudes humanas e inhibe y reorienta toda malicia deshumanizante.
La Educación de los Afectos y Emociones debe garantizar la práctica constante de hábitos de veracidad, obediencia, honradez, solidaridad, respeto, fortaleza anímica y vocación de servicio, todo lo cual irá consolidando la autoestima y la conciente consideración por el entorno social y natural.

EDUCACIÓN DE LAS APTITUDES
Es el perfeccionamiento de nuestras facultades de asimilación de la realidad natural, social y cultural para la construcción de un bagaje perfectible de experiencias que constituyan una conciencia propia y del entorno y que coadyuven a fortalecer nuestra humana actitud para vivir en paz con nosotros mismos y en armonía con las demás entidades de la sociedad y la Natura.
La educación nos hace aptos en el saber no como fin sino como valiosa provisión para un hacer productivo(desarrollo de nuestra factividad)pues sólo así quedan garantizados nuestros autovalimiento y autorrealización como factores liberadores, dignificantes, humanizantes y, por tanto, trascendentes.
Este segundo aspecto educacional consiste en la construcción de las aptitudes: Lingüísticas, lógico-matemáticas; cognitivas naturales, humanas, sociales; metacognitivas, artísticas, especulativas y de conocimientos enigmáticos. 
Toda acción educativa debe ser un trascendente acto afectivo, vivencial, lúdico y artístico  creativamente protagonizado siempre por cada educando.
Integradas las aptitudes a las actitudes darán como suma la virtud realizadora y trascendente.

NOTA: Debemos precisar que de lo que aquí se trata es de REFUNDAR LAS VERDADERAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN, MALICIOSAMENTE IGNORADAS O TERGIVERSADAS desde hace milenios por intereses mezquinos.

lunes, 25 de noviembre de 2013

8. COMPORTAMIENTO Y EDUCACIÓN



    La EDUCACIÓN es la FORMALIZACIÓN de la VIDA HUMANA. Esta formalización sólo es posible si facilitamos y orientamos debidamente el DESARROLLO (desenvolvimiento, despliegue, progreso, avance, mejora, perfeccionamiento) del COMPORTAMIENTO de la ENTELEQUIA HUMANA. Nuestra conducta, según nos eduquemos o no, nos hace mejores o peores humanos. Pues educarnos, en buena cuenta, es formar humanamente nuestro comportamiento. Lo demás es instrucción.
Ahora bien, el comportamiento tiene su razón de ser y existir en la dialéctica sujeto/entorno. 
El sujeto, esa entelequia BIOESPIRITUAL (hardware/software humano), es la consecuencia de su propio devenir filogénico/ontogénico (especie/individuo) y a la vez prospecto perfectible de su trascendencia.

La Etología que interpreta el comportamiento antroponatural(instintivo) y la Psicología que estudia la conducta Antropoespiritual(consciente) nos invitan a instaurar, ya y de una vez por todas, la Biosicagogía como ciencia integral de la interpretación y orientación del comportamiento humano, fundamento de una nueva y genuina educación.
El comportamiento de la Entelequia humana se verifica en la dialéctica de sus tendencias regenerativa/degenerativa(bondad/malicia), constantes, ya sea patente o latentemente.

La educación o su carencia hacen que el sujeto mantenga su espiritual designio humano  o se aliene.
No olvidemos que la EDUCACIÓN es el único tratamiento preventivo de las distorsiones de la personalidad y problemas de socialización.
Nota.- El subconsciente es conciencia latente.

PERFIL DEL NIÑO GENEROSO:
- Es  puro corazón, bondadoso hasta el sacrificio.
- Predomina en él lo espiritual.
- Es muy franco, sincero y carismático.
- Las cosas para él son sólo un complemento y valen para servirse y servir a los demás. Comparte u obsequia sus juguetes. Trata de arreglar todo por las buenas, se compadece de sus oponentes aunque tenga que perder o ser lastimado.
- Le gusta el esfuerzo, desprecia las ventajas y opta  por el juego limpio y el mérito: Asimila sufrimientos, remonta obstáculos, resuelve problemas y asume retos.
Es creativo y desinteresado.

PERFIL DEL NIÑO MODERADO:
- Siente apego moderado  por las cosas.
- No es dadivoso ni tacaño.
- Si recibe da. Si no es correspondido no vuelve a dar.
- Se apropia momentáneamente de los juguetes ajenos sin esconderlos.
- Es sumamente práctico.
- Tiene gran sentido de la equidad pero no lucha contra las injusticias adaptándose a las circunstancias.

PERFIL DEL NIÑO MEZQUINO:
- Le da excesivo valor y demasiada importancia a las cosas.
- Es el típico posesivo permanente y absoluto: Nunca regala, poco presta y si lo hace es siempre a cambio de algo. Esconde los juguetes ajenos para apropiarse. Es ventajista.
- En lo que es de uso colectivo se adelanta asegurándose el uso o consumo primero, mayor o mejor y a veces total. Si no  lo logra se hace el perjudicado.   
- Se obstina en que los aciertos aparezcan como suyos y los yerros como ajenos. 
- Es manipulador y, por conveniencia, pude ser sobón, hipócrita. Es el típico amo de la "viveza criolla". Da menos y quiere más.
- Odia la competencia.  Siempre ve a los demás  como rivales. No se esfuerza en ascender por méritos pues le basta “bajar al rival” por cualquier medio. Todo lo "arregla" por la fuerza. Se ensaña con su oponente.
- Es descarado, cada vez con menos escrúpulos. En el futuro puede hacerse proclive a la corrupción y al delito.

Ventaja del niño generoso:
Su afán de servir desarrollará su INTELIGENCIA, esa virtuosa energía espiritual que le anima y ayuda a solucionarlo y lograrlo todo sin perjudicar a nadie ni dañar nada.  
Desventaja del niño mezquino:
Su afán de sólo servirse le hará desplegar su "HABILIDAD"(inteligencia perezosa), ese primitivo y mezquino impulso que le puede llevar a conseguir sus propósitos por cualquier inescrupuloso atajo y a costa de los demás y hasta, claro está, de su propia dignidad.

Como la "viveza" da réditos inmediatos y ventajosos su facilismo atrae cada día más y más adeptos que enajenados creen que el esfuerzo, la honradez y la bondad son para los "tontos". Este primitivo y alarmante simplismo hace cada vez más urgente y necesaria una educación trascendente que humanice al individuo y a la sociedad, es decir que nos ILUMINE PERO PRIMERO NOS SANE.

IMPORTANTE:

         Si nos ha sido dada una AFECTIVIDAD infinita,  ¿por qué no PONERLA EN SERVICIO si a todos beneficia y a nadie ni a nada daña?

¿Es la bondad una maldad frustrada o la maldad una bondad extraviada o dañada?

Que se convenzan los pesimistas  que la normalidad es la bondad, por justa, necesaria y humanamente trascendente.
El ser humano vale por su comportamiento, el comportamiento por su bondad y la bondad por su trascendencia y todo esto está garantizado por la educación humanizadora.

La educación, con amor y pertinencia, preserva, mantiene y potencia toda normalidad humana y detecta, aplaca, reorienta y revierte toda anormalidad.
Una educación genuina nos garantiza el EJERCICIO PLENO de nuestro DESIGNIO HUMANO, es decir, de nuestra IDENTIDAD distinta como especie e inconfundible como género(femenino/masculino), de nuestra DIGNIDAD como seres útiles y benignos para la sociedad y la Natura, de nuestra TRASCENDENCIA, en el espacio y en el tiempo, como recreadores perfectibles de lo ya existente.

 El reto es  lograr el 90%  o más de niños trascendentes.
    

viernes, 14 de junio de 2013

7.ENTELEQUIA HUMANA Y EDUCACIÓN



Ya hemos dicho que EDUCACIÓN es la dialéctica educabilidad/educatividad, la misma que se verifica en la dialéctica niño/entorno. También hemos dicho que el niño es el huevo prodigioso que sólo requiere del calor, debido y oportuno, de la gallina que es el entorno. Ese huevo prodigioso es la Entelequia Humana Potencial mientras que el adulto educado(no sólo instruido) es la Entelequia Humana Actual(que actúa o ejerce), Ave portentosa desarrollada espiritualmente a partir de aquel huevo singular.
Es muy importante remarcar que la delicada entelequia humana inicial muchas veces presenta leves o fuertes alteraciones en sus potencialidades que son absolutamente remediables en todos los casos, puesto que todo niño, sin excepción, es educable, dadas las condiciones para un auténtico tratamiento educativo.  
Minuciosas y diversas observaciones de campo,realizadas durante largos años, en los ámbitos familiar, escolar y social nos han permitido establecer que una muy buena proporción de niños goza de equilibrio afectivo-emocional siendo dueños todos ellos de tendencias actitudinales moderadas(bondad mesurada y malicia controlada)  por consiguiente de fácil socialización. Estos niños moderados constituye alrededor del 50% de todo grupo.
Sin embargo más del 20% de niños sufre las consecuencias de desajustes afectivos, heredados o adquiridos, muchas veces en la etapa prenatal, que distorsionan su comportamiento convirtiéndoles en conflictivos y por consiguiente en individuos de difícil adaptación a la humana convivencia que toda buena educación anhela.
Felizmente en todo grupo encontramos a casi un 30% de niños indemnes, exentos de toda malicia o influencia negativa,niños que, a despecho de esta precaria "normalidad" humana y social que cada día más nos alarma, son asombrosamente sociables, generosos, dóciles,pacíficos, siempre agradables, espontáneos, que si algún defecto tienen, mejor dicho exceso, es el  de ser demasiado buenos, tanto que muchas veces esa bondad es "aprovechada" por el desafuero de otros niños.
Queda claro que las alteraciones de las potencialidades de la entelequia humana van a repercutir negativamente en el comportamiento del niño dificultando su gratificante socialización y su edificativa realización y que el excesivo instruccionismo de los falsos sistemas educacionales vigentes, lejos de formarlos para humanizarlos, los antieduca y deshumaniza.
.Es muy preocupante constatar que nuestra cada vez más libertina, caótica y perversa sociedad ve, sin preocupación ni remordimiento, incrementarse la corrupción y la delincuencia en todos sus ámbitos, pero lo más grave es que nuestros propios sistemas educacionales insensibles y obsoletos, pero inexplicable e irónicamente rozagantes, contribuyen a acelerar esta alarmante tendencia que de continuar nos aseguraría un inexorable apocalipsis educacional, comprometiendo seriamente incluso la propia supervivencia.
Por todas estas razones, hoy  más que nunca y antes que sea demasiado tarde, demandamos se instituya ya en todos los pueblos de la Tierra la Educación Humanizadora que aquí proponemos, sistema eminentemente formativo que se vale de la Mayéutica para propiciar el Renacer del Hombre  para una Nueva  y Verdadera Sociedad. Y que la Pedagogía y la Didáctica se sigan encargando de la muy útil pero humanamente insuficiente instrucción.
Insistiremos hasta el cansancio: ¡Nadie es Humano por sabio sino por magnánimo!
He aquí dos cuadros comparativos que grafican las tendencias actitudinales con las que nace el niño y su involución o  evolución social  en relación a la influencia del tipo de educación intrascendente o trascendente:
                                  

Nótese en el primer cuadro cómo un modelo de educación intrascendente permite que un importante 30% de niños SOCIABLES se reduzca a 15% de adultos magnánimos. En cambio en el segundo cuadro, con un SISTEMA DE EDUCACIÓN TRASCENDENTE, empezando con 30 % de niños sociables  terminamos con un importantísimo 60% de adultos magnánimos..

Es necesario aclarar que dentro y entre las categorías actitudinales existen diversas gradualidades y matices pues hay comportamientos desde los excesivamente bondadosos hasta los incipientemente perversos y casos encomiables de individuos o grupos que a pesar de lo farragoso y descompuesto de su entorno han sabido conservar su bondad o revertir su malicia.





martes, 3 de mayo de 2011

6. APOLOGÍA DE LA AFECTIVIDAD Y RE-EVOLUCIÓN DEL HOMBRE

El humano por naturaleza es el único ser espiritual.
La espiritualidad se manifiesta como esa esencial propensión y excelso afán en el hombre de enriquecer su SER INTERIOR colmándolo de AMOR, VIRTUD DE VIRTUDES, lo cual hace posible el DIGNIFICARSE y dignificar todo cuanto hace.
La espiritualidad hace que prevalezca la inclinación por el cuidadoso cultivo de los valores íntimos de su SER sobre los intereses de posesión desmedida de bienes del mundo exterior.
La lucha íntima y constante del hombre por enriquecer su propio ser le conduce infaliblemente a honrar su especie como axiológicamente superior.
Esa propensión al bien, que nace con cada niño, con la ayuda cuidadosa de la EDUCACIÓN(formación fundamentalmente espiritual)se va convirtiendo muy pronto en AUTOESTIMA(amor propio) para finalmente consolidarse para toda la vida como actitud genuina y plenamente humana.
Es preciso anotar que sin AFECTIVIDAD soberana y efectiva es imposible que el hombre alcance su HUMANIDAD verdadera y plena, por tanto cada humano para poder lograr ser tal debe AFECTIVAMENTE EMPODERARSE de su propio ser.
Y es la EDUCACIÓN MAYÉUTICA la única capaz de posibilitar y perfeccionar el despliegue y establecimiento de las actitudes genuinamente humanas y de cautelar a la vez los afanes posesivos que, si prevalecen, pueden envilecer su espiritual designio de privilegiar la HUMANACIÓN como principio y FIN SUPREMO del hombre y mantener el afán por lo material sólo como discreto medio(El hombre que no atesora bienes espirituales se enajena tratando en vano de llenar ese inmenso vacío acumulando, muchas veces a cualquier precio, bienes materiales).
La afectividad acrisolada por la verdadera educación se constituye en AMOR AUTOTÉLICO que es el sentimiento más acendrado que, siempre y solamente, busca, al mismo tiempo, el BIEN PROPIO y el de las demás ENTIDADES NATUROSOCIALES con las que convive armoniosamente.


lunes, 18 de abril de 2011

5 . LA MAYÉUTICA Y LA REVOLUCIÓN EDUCACIONAL

TODO NIÑO ATESORA EN LA ENTRAÑA MÁS ÍNTIMA DE SU PRODIGIOSO SER LOS GÉRMENES DEL BIEN Y DE LA SABIDURÍA QUE, PARA DESARROLLARSE Y SALIR A LA LUZ, SÓLO REQUIEREN DE TIEMPO Y DE LA AYUDA BENIGNA Y CUIDADOSA DE LAS ENERGÍAS DEL ENTORNO NATUROSOCIAL. PARA OPTIMIZAR ESTA AYUDA ES QUE LAS SOCIEDADES Y LOS ESTADOS HAN INSTITUIDO ESPECIALMENTE LOS SISTEMAS EDUCACIONALES, SIN EMBARGO SI ÉSTOS, IGNORANDO EL INDISPENSABLE Y TRASCENDENTE ROL DE LA MAYÉUTICA, SÓLO SE VALEN DE LA SOLEMNIDAD PEDAGÓGICA O DEL ARTIFICIO DIDÁCTICO ENTONCES LA FORMACIÓN Y EL ESTABLECIMIENTO DE LA BONDAD Y DE LA VERDAD EN EL HOMBRE SEGUIRÁN SIENDO TRAUMÁTICOS, LIMITADOS, DEFICITARIOS O NULOS. SIN MAYÉUTICA NO HAY NI STICA NI APOSTOLADO DOCENTE Y SIN ÉSTOS LA EDUCACIÓN VERDADERA NO EXISTE, PUES SÓLO EL MAYEUTA ES CAPAZ DE EXDUCIR LA POTENCIAL HUMANIDAD DEL HOMBRE QUE ES LO ÚNICO CAPAZ DE HACERLE DIGNO. 
EL MAYEUTA PARA SER TAL NECESITA DE LA HERMENÉUTICA PARA EXPLICARSE EL POR QUÉ DE SU MISIÓN; DE LA TELEOLOGÍA PARA DETERMINAR LA FINALIDAD DE SU COMETIDO; DE LA PROPEDÉUTICA PARA ESTAR PREPARADO PERSONAL Y PROFESIONALMENTE Y ASÍ ASUMIR OPTIMISTA Y ÓPTIMAMENTE TAN SUBLIME RESPONSABILIDAD; DE LA SOMATOSICAGOGÍA PARA CONOCER LAS POTENCIALIDADES ILIMITADAS DEL SER HUMANO COMO UNIDAD SOMATOESPIRITUAL Y CONTRIBUIR ASÍ EFICAZMENTE A SU DESARROLLO; DE LA LOGÍSTICA EDUCACIONAL PARA SABERSE IMPLEMENTAR DE RECURSOS, MEDIOS, MATERIALES E INSTRUMENTOS VÁLIDOS COMO AUXILIO DE SU LABOR; DE LA ANTROPAGOGÍA PARA CONOCER LA REALIDAD DE CADA EDUCANDO COMO ENTELEQUIA POTENCIAL, ES DECIR, COMO SER PERFECTIBLE, ÚNICO E IRREPETIBLE Y ASÍ PROYECTAR SU DESARROLLO Y REALIZACIÓN; DE LA ECOLOGÍA EDUCACIONAL CON LA FINALIDAD DE CONOCER LAS INFLUENCIAS DEL ENTORNO CON EL CUAL INTERACTÚA ESTRECHAMENTE EL EDUCANDO; DE LA ANTROPOLOGÍA EDUCACIONAL QUE LE DARÁ PAUTAS DE DESARROLLO SICOLÓGICO Y DE DEVENIR SOCIOLÓGICO PARA EL TRATAMIENTO ÓPTIMO DEL INDIVIDUO Y DEL GRUPO; DE LA EVALUACIÓN EDUCACIONAL CON LOS ÚNICOS E INELUDIBLES PROPÓSITOS DE VERIFICAR LOS LOGROS PARA POTENCIARLOS Y DE DIAGNOSTICAR LAS DEFICIENCIAS PARA SUPERARLAS OPORTUNA Y PERTINENTEMMENTE.

sábado, 23 de octubre de 2010

4.- EDUCACIÓN Y HUMANIZACIÓN



EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN, HOY POR HOY, NO ES SÓLO DE INADECUADA INSTRUCCIÓN(adquisición de conocimientos) SINO, LO MÁS ALARMANTE, DE FALTA DE HUMANA FORMACIÓN Y EDIFICATIVA REALIZACIÓN(dignificación personal y honra de su entorno).

LA EDUCACIÓN HOY MÁS QUE NUNCA TIENE QUE SER HUMANIZADORA, DE NO SER ASÍ EL MUNDO NO TIENE FUTURO SIN FELICIDAD Y, PEOR, AL FINAL SIN VIDA.

LA EDUCACIÓN, ÚNICO CAMINO CON LIBERTAD Y LÍMITES, SIEMPRE DEBIÓ SER HUMANIZADORA PUES EL HOMBRE, MUCHAS VECES CON SABIDURÍA Y TODO, ES PROCLIVE DE HACERSE ESCLAVO DE SUS PROPIOS INSTINTOS, PLACERES, PASIONES, AMBICIONES, CAPRICHOS, VANIDADES, INTERESES, MIEDOS, TENTACIONES, PREJUICIOS, COMPLEJOS ETC.

LA RACIONALIDAD POR SÍ SOLA NO ES GARANTÍA DE HUMANIDAD.

¡CUÁNTOS SERES HUMANOS VEMOS, CON ADMIRACIÓN Y ORGULLO, QUE A DESPECHO DE SU ESCASA RACIONALIDAD SON PRÓDIGOS EN BONDAD Y PUREZA SIN MALICIA! ¡ELLOS SÍ SON FELICES PORQUE SON SENCILLA PERO PROFUNDAMENTE HUMANOS!

NADIE ES VERDADERAMENTE HUMANO POR SABIO SINO POR BUENO.

SI EL MEJOR SISTEMA EDUCACIONAL DEL MUNDO LOGRARA QUE UNA GENERACIÓN ADQUIRIESE EL CIEN POR CIENTO DE CONTENIDOS OFICIALES QUE SE LE ENSEÑE, ¿ALGUIEN PODRÍA GARANTIZAR QUE ESA GENERACIÓN SE HA HUMANIZADO? ¿O TAL VEZ SIMPLEMENTE SE HABRÁ ENAJENADO EN SERIE?

LA AFECTIVIDAD SIN RACIONALIDAD ES INCOMPLETA, LA RACIONALIDAD SIN AFECTIVIDAD ES VACÍA.

LA RACIONALIDAD ENAJENADA O SECUESTRADA POR LA MALICIA ATENTA CONTRA EL BIEN PROPIO Y AJENO.

LA PREVALENCIA TIRÁNICA DE LA RACIONALIDAD SOBRE LAS DEMÁS DIMENSIONES HUMANAS ES IRRACIONALIDAD.

LA EDUCACIÓN COMO MAYÉUTICA FORMADORA Y FORMALIZADORA DE HUMANA VIVENCIA TIENE QUE PROMOVER, PROPICIAR Y FOMENTAR EL DESARROLLO ARMONIOSO DE LAS 5 DIMENSIONES DE LA CONDICIÓN HUMANA: AFECTIVIDAD, CREATIVIDAD, RACIONALIDAD, EMOTIVIDAD Y FACTIVIDAD CUYA SINERGIA CONSTITUYE LA VOLUNTAD, LA CONCIENCIA Y EL CARÁCTER DE TODA ACTITUD Y REALIZACIÓN GENUINAMENTE HUMANA.

1. AFECTIVIDAD Y EDUCACIÓN:

La AFECTIVIDAD, espiritual por esencia, es el DON DISTINTIVO que la Natura ha prodigado al SER HUMANO para ser tal.
La afectividad es LA DIMENSIÓN FUNDAMENTAL y su manifestación por ser constante e intensa conmueve a la totalidad del sujeto.

LA afectividad es ese SENTIMIENTO tan NOBLE que muchas veces la fría racionalidad CONFINA pero que, hasta en el ser más duro, aparece en su socorro en forma de arrepentimiento ante inminente peligro.

Insistimos: LLEGAMOS  A SER GENUINAMENTE HUMANOS MÁS POR AFECTIVOS QUE POR RACIONALES.

La AFECTIVIDAD es EL NÚCLEO, LA FUENTE Y LA GARANTÍA de la ESPIRITUALIDAD HUMANA, es decir de su HOMBRÍA DE BIEN.

Cualquier forma de CONVIVENCIA HUMANA(cristianismo, democracia, socialismo, etc.) IMBUIDA DE AMOR ENTRE SUS INTEGRANTES Y DE ÉSTOS POR LAS DEMÁS ENTIDADES DE LA NATURA sería suficiente para constituir un MUNDO FELIZ, lastimosamente toda DOCTRINA, por excelente que sea, queda sólo en la simple prédica, pues el campante y crónico RAQUITISMO AFECTIVO  que acusan cada vez más las generaciones hace imposible que los individuos alcancemos la talla espiritual para EDIFICAR una elevada y sólida SOCIEDAD HUMANAMENTE DESARROLLADA.

La AFECTIVIDAD se origina en la ESENCIA más intima de nuestro ser y trasciende todo nuestro SER y toda nuestra EXISTENCIA.

Sólo la AFECTIVIDAD es capaz de generar y plasmar los más nobles y sublimes SENTIMIENTOS E IDEALES.

Su virtud es la GENEROSIDAD y su rol la INHIBICIÓN Y REORIENTACIÓN DE LA MALICIA.

La AFECTIVIDAD es la energía integradora de las demás DIMENSIONES y el fundamento de la AUTOESTIMA(Amor Propio) cuya energía trasciende el propio ser hacia el entorno.

Concluimos en que sin AFECTIVIDAD no existe HUMANIDAD VERDADERA y que, por tanto, sin EDUCACIÓN AFECTIVA no habrá HUMANIZACIÓN.



2.- CREATIVIDAD Y EDUCACIÓN:

La CREATIVIDAD inspirada y orientada por la AFECTIVIDAD y auxiliada por las INFORMACIONES SENSORIALES(de la EMOTIVIDAD) y REFLEXIVAS Y ELABORADAS(de la RACIONALIDAD) hace que el sujeto vaya constantemente RECREÁNDOSE Y RECREANDO EL ENTORNO en pos de su PERFECCIONAMIENTO MATERIAL y, por sobre todo, ESPIRITUAL.

La virtud de la CREATIVIDAD, responsable de la inteligencia HEURÍSTICA o de generación de soluciones creativas, es la RECREACIÓN y PERFECCIONAMIENTO CONSTANTE de la EXISTENCIA HUMANA pero siempre con arreglo a los designios de su ESENCIA TRASCENDENTE.



3.- EMOTIVIDAD Y EDUCACIÓN:

La EMOTIVIDAD, sensitiva por naturaleza, es el contacto del SUJETO con su ENTORNO por consiguiente  establece, modera y orienta las relaciones entre ambos ACEPTANDO O RECHAZANDO acciones, objetos o seres. Actúa influenciado por tendencias INNATAS o experiencias ADQUIRIDAS. Sus REACCIONES y MANIFESTACIONES varían entre individuos, grupos y culturas y de acuerdo a las circunstancias.
Las manifestaciones emocionales, en comparación con las afectivas,  son pasajeras, superficiales y compromete sólo determinados aspectos del ser. Son susceptibles de ser motivadas, influenciadas y controladas por lo que resultan un arma de doble filo. Una emotividad equilibrada tiende a moderar los impulsos instintivos y potenciar la virtud. La pertinente gestión de las emociones garantiza una CONVIVENCIA sana y un APRENDIZAJE gratificante y eficaz.

4.- RACIONALIDAD Y EDUCACIÓN:

La RACIONALIDAD, mental por excelencia, motivada y orientada por la AFECTIVIDAD, es la encargada de PROCESAR la INFORMACIÓN, generada por los sentimientos y recibida por las EMOCIONES, codificándola con auxilio del LENGUAJE, para CONTRASTARLA con la REALIDAD, propia y del entorno, y RECREARLA proyectándola para su APLICACIÓN.

La RACIONALIDAD es trascendente si coadyuva a una verdadera HUMANACIÓN.

La RACIONALIDAD se vuelve: insensible si ignora a la afectividad; utilitaria o sibarita si es cautivada por la emotividad; receptiva si ignora a la creatividad; infructuosa si ignora a la factividad.

La virtud de la RACIONALIDAD es facilitar el desarrollo de la INTELIGENCIA CREATIVOPRODUCTIVA del ser humano como realidad SOMATOESPIRITUAL.



5.- FACTIVIDAD Y EDUCACIÓN:

La FACTIVIDAD es la facultad del ser humano de DESARROLLAR Y HACER REALIDAD SUS POTENCIALIDADES SOMATOESPIRITUALES en beneficio mutuo con su entorno NATUROSOCIAL.

Con una EDUCACIÓN FACTIVA el ser humano se REALIZA como un HACEDOR DEL BIEN Y DE BIENES EN BENEFICIO PROPIO Y DEL ENTORNO NATUROSOCIAL.

El ser humano es FELIZ cuando es LIBRE y la única posibilidad de liberarse verdaderamente, de sí mismo y del entorno, es HACIÉNDOSE ESPIRITUAL Y MATERIALMENTE PRODUCTIVO.

La virtud de la Factividad es REALIZAR al hombre como un ser con AUTOVALIMIENTO Y GENEROSIDAD y, por consiguiente, TRASCENDENTEMENTE FELIZ.

6.-CONCLUSIÓN:

La prodigiosa AFECTIVIDAD, en SINERGIA con las demás dimensiones de la Educabilidad Humana, hará posible el desarrollo de una EDUCACIÓN TRASCENDENTE capaz de constituirse en genuina  RE-EVOLUCIÓN(humanación) DEL HOMBRE y, por consiguiente, en REORIENTACIÓN Y REVALORACIÓN definitiva de la VIDA y de la NATURA.

¡ EL HOMBRE ES HONRADO POR EL TRABAJO Y ÉSTE ES DIGNIFICADO POR LA EDUCACIÓN !